El lobby gay y las activistas de la ideología del
género danzaron desnudas frente a una catedral...además al parecer hubo escenas
de sexo.
Para algunos no pasa de un acto de exhibicionismo
propio de enfermos y anarquistas resentidos… pero hay mucho más que eso, pues
nosotros sabemos que esto tiene una profunda simbología satánica.
Estamos convencidos de que se trató de una clara
alusión al "sabath de las brujas", al aquelarre, donde danzar
desnudas alrededor de la hoguera era parte del ritual de invocación, al igual
que las prácticas sexuales potencian la llamada "magia negra".
Los brujos han retornado mucho más allá de lo que
Louis Pawls y J. Vergier pudieron haber imaginado, y esta burla satánica frente
a la iglesia la cual es permitida e incluso protegida desde los poderes civiles
del Estado, demuestran el peligro real que representan los seguidores de
Lucifer. Nunca han faltado aquellos que se escandalizaban cuando nosotros
citábamos e invocábamos dichos del "Malleus", pero es claro que nosotros
no exagerábamos.
¿Qué pasó en San Juan?
Tal fue la situación vivida el año pasado, cuando
San Juan fue "elegida” sede. Unas 17 mil mujeres marcharon por sus calles
como cierre del 28º Encuentro, desfilando desnudas ante una fuerza policial que
cumplía el triste rol de figura decorativa.
Los que sí actuaron como verdaderos custodios de
los edificios y de los valores de la sociedad, fueron los
"cordones-escudos humanos” formados por los ciudadanos, quienes
organizados con anticipación –la población tenía vasto conocimiento del carácter
de estas reuniones- resistieron estoicamente las agresiones, blasfemias,
insultos –con escupitajos y "lluvia” de fluidos corporales-, los
botellazos y desnudos de las participantes, siendo ellas en algunos casos, las
que arrancaban la ropa a los abnegados "guardianes”.
http://www.elintransigente.com/…/imagen-papa-francisco-quem…
AQUELARRE
(Del vasco aquer, "cabrón", y larre,
"prado": 'Prado del Macho Cabrío') Son las reuniones de brujos y
brujas con el fin de venerar a Satán, comunicarse sus fechorías, recibir del
diablo “nuevas instrucciones” y entregarse a excesos lujuriosos.
Las más extensas descripciones de estas ceremonias
corresponden a los siglos XVI y XVII. Los asistentes al Aquelarre se
trasladaban montados sobre una escoba o en animales; llegada la hora del
encuentro, reconocible por determinados "signos" que el demonio
enviaba a sus fieles, se reunían en el lugar previamente elegido.
El diablo los esperaba sentado sobre un altar
negro, bajo la figura de cabrón o de hombre con un par de cuernos divididos por
un hachón encendido; otras veces estaba transformado en un lebrel, en un toro
de largos cuernos, un tronco, un bello hombre negro o rojo, o en un carnero
blanco que al término de la ceremonia se desvanecía entre las llamas dejando
una ceniza preciosa de la que los brujos obtendrían filtros o polvos para
sortilegios.
En sustitución de Satán, no siempre disponible,
dirigía la fiesta el Gran Negro o Maestro, también llamado Maese Leonardo; a la
derecha del diablo, en un trono de plata, se sentaba la Reina del Sabbat, la
bruja más bella, Directora Oculta de la ceremonia. Una vez realizado el examen
de los signos distintivos de los concurrentes, se pasaba al homenaje al diablo:
Era entonado el canto oficial en el que se renegaba a Dios, los santos y la
Virgen.
Los nuevos adeptos firmaban el Libro Negro de la
Muerte y recibían los estigmas diabólicos; después se celebraba la Misa Negra,
parodia de la misa cristiana, en la que la sacerdotisa consagraba hostias
negras sobre el cuerpo desnudo de una mujer, destinada al altar para la
ocasión, y rodeada de cruces invertidas, candelabros y adornos negros. En lugar
de la Eucaristía se desarrollaba un suntuoso banquete que presagiaba la
frenética danza final; cada uno se sentaba de acuerdo a un orden jerárquico, se
maldecía el alimento (en honor a Satán) y se pasaba al banquete. Después
llegaba el turno de la danza, en un ritmo apremiante y trastornado... Al final,
todo terminaba en el éxtasis orgiástico.
Algunas veces se hablaba de Aquelarres diarios,
otras, lo referían a una vez por semana o lapsos más prolongados, no obstante,
las fechas especiales eran:
Febrero, 2;
"La Candelaria", transformación de las fiestas lupercales en honor
del dios Pan.
Marzo, 21;
Equinoccio de Primavera.
Abril, 4;
"Noche de Walpurgis", fecha sacra relativa al nacimiento de la
Primavera y al culto de la fecundidad. Esta noche la Magia Blanca no puede
contraponerse a la Magia Negra.
Agosto, 1;
"Lammas", antigua fiesta de la cosecha y del Sol unido a la mágica
Luna de Agosto.
Octubre, 31;
"Víspera de Todos los Santos", día dedicado por los romanos a los
Lémures.
Diciembre,
21; la noche más larga del año.
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